viernes 1 de abril de 2011

Meti la pata

Normalmente procuro tener una actitud jovial en la consulta. A veces algunos pacientes me lo recriminan " usted se ríe pero a mi me duele". Evidentemente no me rio de ellos, pero procuro recibir a mis pacientes de modo alegre, que no frívolo, y quizá sonría más de la cuenta. Lo creo a veces necesario, sobre todo en aquellos pacientes en los que agotamos todos nuestros recursos terapéuticos y sin embargo persiste machaconamente el dolor o el animo deprimido.Quizá no me queda otra cosa que ofrecerle que una sonrisa con la intención de relativizar su estado, de que piensen quizá que la situación que viven no es tan dramática.

Hoy pienso que he metido la pata con Maria. Tiene 45 años, es invidente y desde hace 2 años arrastra un cuadro depresivo del que no la sacan las múltiples combinaciones de antidepresivos, benzodiazepinas y neurolepticos empleados, a dosis " de caballo" como dicen nuestros pacientes. Quizá por que la tristeza se tiene que vivir de una forma mucho más intensa y amarga cuando no puedes ver, cuando no tienes ninguna imagen que te pueda alegrar el día.

Hoy me ha venido a la consulta, como hace con frecuencia, a contarme un síntoma nuevo que tiene desde hace una semana, " me acuesto y no se donde me levanto" ¿ Como? Si , que me acuesto en mi cama y me levanto en el salón , en la cocina o en la cama de mi hijo y no se ni como ni cuando he llegado allí. Es primavera y me ha pillado más jovial de la cuenta. Lleva cuidado la próxima vez no vaya a ser que te le levantes en la cama del vecino.

Antes de terminar la frase me había dado cuenta del error, la cara de Maria se transformaba , no se enfadaba pero las lágrimas comenzaban a caer de su rostro. En vez de animarla, el chiste le dolió mas de lo que yo habia podido imaginar. Me he desecho en disculpas , e intentado tener posteriormente una actitud de lo más profesional, para admitir por ultimo que no encontraba significado al que poder atribuir sus síntomas Hemos quedado en una nueva consulta para la semana que viene,en la que espero no me guarde rencor y en la que pueda averirguar si es posible que sea efecto secundario de las múltiples medicaciones que toma los síntomas que me contaba. Hay que ver, que jodida profesión la nuestra en la que nunca sabemos cuando vamos a meter la pata

4 comentarios:

Antonio G. Ch. dijo...

Estimado compañero, no te tortures... 50 y pico pacientes al día, bur(r)ocracia, teléfono, urgencias, pseudourgencias, la informática que se cuelga, los del hospital que no te hacen recetas, la incertidumbre... si un día metes la pata, es porque eres HUMANO!!!.
Gracias por el testimonio. ¡Ánimo! La paciente volverá...

Carlos B. dijo...

Nos puede pasar a cualquiera, creo que siempre es benefioso un médico alegre, optimista y vital aunque corras el peligro de sobrepasar la estrecha línea de lo pertinenre. Enhorabuena por comentarlo, a los médicos nos cuesta reconocer nuestros errores, creo que la humildad es una virtud también fundamental.

Manuel Comesaña dijo...

Seamos objetivos: tu ocurrencia fue buena y el chiste gracioso. Si la relación médico- paciente también lo es y éso que llamamos empatía funciona, la enferma va a ser capaz de poner las cosas en su sitio y conectar contigo. Muchas veces nos sorprende esta sintonía humorística en enfermos depresivos o, simplemente, tristes o con muchos problemas.
Es más complicado saber porque le ocurre lo que comentas pero, posiblemente, no pasen de despistes favorecidos por su depresión y la medicación y una falta de adecuado control de las actividades cotidianas.
Un saludo cordial.

yanira dijo...

Estimado tutor, me encanta que metas la pata!! eres humano como yo!ya te veia como un superhéroe!! :)
Conozco muy de cerca la relación que tienes con nuestros pacientes y tengo que decir que es muy buena, por eso no paran de venir a verte la sonrisa y tenemos todos los huecos ocupados. Es muy dificil atinar siempre con el comentario correcto, en especial en los pacientes deprimidos y en los irascibles. Es normal, pienso, porque tú no estás en la misma sintonía que ellos. Tú estás disfrutando de tu trabajo, intentando echar una mano y sabiendo que tienes que ver a otros 20 con "el cuerpo cortao" que se queda después de una de estas situaciones... Creo que la paciente lloraba porque no comprende sus síntomas y porque siente que nadie la puede ayudar... y en parte es cierto... ella sola tiene que salir del agujero en el que se ha metido.
A menudo pasa esto, intentas relajar el ambiente, quitarle tensión a una situación con una broma y esta no es bien recibida por parte del paciente, que se encuentra muy preocupado.
Estoy segura de que la relación no se va a romper por esto. Gracias por compartir tu reflexión, y no dudes en contarnos la siguiente consulta. Ánimo!

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